Pintura abstracta y fotografía | Jaime Alejandre

La pintura abstracta y la fotografía forman parte de mi forma de entender la creación. Igual que la escritura, son maneras de observar el mundo, de detenerme en lo que me rodea y de explorar caminos que no siempre pueden recorrerse con las palabras.

Mi trabajo como artista plástico se desarrolla principalmente en el ámbito de la pintura abstracta, utilizando técnicas mixtas y acuarela. No suelo partir de una imagen preconcebida ni de un proyecto completamente definido. Prefiero que cada obra vaya encontrando su propio camino durante el proceso de creación. A medida que trabajo, el color, la materia y el gesto dialogan entre sí y sugieren nuevas posibilidades que no estaban previstas al comienzo.

Concedo una especial importancia al soporte. Papel, madera o lienzo no son un simple fondo sobre el que pintar; cada uno aporta su textura, su resistencia, su capacidad de absorber la materia y, en definitiva, su propio carácter. Me interesa establecer un diálogo con esos materiales y dejar que formen parte activa de la obra.

La fotografía responde a esa misma manera de mirar. Más que buscar imágenes espectaculares, intento descubrir la belleza de lo cotidiano: una luz, una textura, un reflejo o una composición que, por un instante, transforma la percepción de un lugar o de un objeto.

Como Jaime Alejandre, considero la escritura, la pintura y la fotografía distintas formas de acercarme a la realidad. Cada una posee su propio lenguaje, pero todas comparten el mismo deseo de observar, experimentar y seguir aprendiendo.

Escribir, pintar y fotografiar son, para mí, distintas maneras de mirar

Cuando empiezo una pintura no sé exactamente cómo terminará. Suelo partir de una intuición, de un color, de una textura o de una emoción, pero dejo que sea la propia obra la que marque el camino. El proceso tiene tanta importancia como el resultado, porque es durante ese recorrido cuando aparecen soluciones, equilibrios y descubrimientos que no habría podido prever.

Me interesa trabajar con acuarela y técnicas mixtas precisamente por esa capacidad de combinar la intención con lo inesperado. El agua, las transparencias, las superposiciones y la materia introducen un componente de incertidumbre que no intento evitar, sino integrar en la obra.

Del mismo modo, el soporte nunca es un elemento neutro. Su textura, sus imperfecciones y su respuesta a los materiales influyen en cada decisión y forman parte del resultado final.

La fotografía artística comparte esa misma actitud. Salgo a caminar sin buscar una imagen concreta. Observo, espero y dejo que sea la realidad la que me sugiera una fotografía. Muchas veces basta un cambio de luz o un detalle apenas perceptible para descubrir una imagen que antes no existía.

Tanto en la pintura abstracta como en la fotografía disfruto del proceso de creación. Más que alcanzar un resultado previsto, me interesa dejar espacio para que cada obra encuentre su propia forma y pueda establecer un diálogo con quien la contempla.

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